‘The Wire’, o el triunfo de la verdad

Imagen: Alvaro Trabanco para Drugstore Magazine.

Fue cuando el elegante fantasma de Stringer Bell se había olvidado ya en las calles de Baltimore, aquellos días finales en los que el silbido de Omar viajaba por el aire sulfúrico de una ciudad ganada de entre los malos por los peores. Una ciudad de la que conocíamos sus guetos silenciosos, el sottovoce en las esquinas, su puerto de marismas corruptas, sus comisarías pestilentes de alcohol, los despachos con mesas de secuoya donde se firman las cuotas de futuro, los colegios con pizarras emborronadas de desesperanza. Fue el año que Jimmy McNulty volvió a las andadas, enésima caída en sí mismo, los últimos meses antes de que velaran su cuerpo en el Kavanaugh’s en el mejor “funeral” que nadie pueda imaginar. Hablamos de la quinta y última temporada de The Wire, la serie de televisión que acabaría con los sueños literarios de todos los buscadores de la Gran Novela Americana.

«The bigger the lie, the more they believe», Bunk dixit. «Cuanto más grande la mentira, más se la creen». Así comenzó la temporada final de The Wire, con la frase de Bunk, el eterno escudero de McNulty. David Simon, antiguo reportero de The Baltimore Sun, le dedicaba a su viejo oficio los últimos capítulos de la enorme historia que había creado, posiblemente la ficción más dura y emotiva jamás pensada para la pequeña pantalla.

Baltimore se encuentra a unos seiscientos kilómetros al sur de Nueva York. Incluyendo su área metropolitana, cuenta unos dos millones ochocientos mil habitantes. Hay veinte ciudades más grandes en los Estados Unidos, pero ninguna que el mundo conozca tan certeramente como esta. The Wire dejó el testimonio más fidedigno de la vida en la ciudad. En la primera temporada se ocupó del mundo de la droga y el trabajo policial contra el narcotráfico; en la segunda se fue a los puertos, al sistema de sindicatos y a las mafias de contrabando; durante la tercera temporada se ocupó de los políticos; en la cuarta la radiografía fue del sistema educativo. La quinta temporada debía poner el foco en el único de los grandes poderes que le quedaba por atender, la prensa, y además tenía que cerrar todos los arcos personales dibujados desde anteriores temporadas. Con ello, la ciudad quedaría definitivamente retratada…

.

Lee el artículo completo en el primer número de Drugstore en papel.
Hazte con él por solo 5,99€ en nuestra tienda, con envío incluido.

Revista Drugstore #1

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies