La narrativa en los videojuegos de Hidetaka Miyazaki

Dark Souls III, de Hidetaka Miyazaki.

El videojuego es un medio muy joven con un enorme potencial del que aún sólo se ha explotado una ínfima parte, albergando un sinfín de posibilidades aún por explorar. Su nacimiento es relativamente reciente y los importantes avances que se han producido a lo largo de su historia, y que han ido definiendo el medio tal y como lo conocemos en la actualidad, se remontan a poco más de treinta años atrás en los casos más lejanos. De esta forma, y al igual que el primer Super Mario Bros. sentó las bases del videojuego moderno en 1985, o The Legend of Zelda: Ocarina of Time marcó un antes y un después en el diseño de niveles en tres dimensiones, las obras de Hidetaka Miyazaki han logrado llevar al videojuego a un nivel superior de madurez gracias a su forma de incorporar la narración en el terreno videolúdico.

El prestigioso guionista de cómics Alan Moore detesta que realicen adaptaciones cinematográficas de sus trabajos, y esto se debe a que ha dedicado toda su carrera a crear historias que sólo pudieran contarse a través del noveno arte, empleando las herramientas y características exclusivas, como la imagen estática o la secuenciación. De la misma forma, cada medio posee sus propios elementos únicos que permiten transmitir como ningún otro, y este es el gran aporte que ha realizado Miyazaki al videojuego. En Demon’s Souls, Dark Souls, Dark Souls III y Bloodborne, la saga Souls al completo exceptuando Dark Souls II debido a que no lo realizó el mismo autor—, Miyazaki construye una rica mitología llena de personajes y acontecimientos prescindiendo en gran medida de cualquier elemento que no sea puramente intrínseco al videojuego, limitando las animaciones, un componente que deriva directamente del cine, para favorecer la narración a través de la jugabilidad y el entorno explorable.


En la saga Souls, el escenario, la localización de un objeto, el diálogo con un personaje, la descripción de un arma o el comportamiento de un boss resultan detalles cruciales para comprender la historia que subyace bajo la engañosa apariencia de simplicidad. La información que construye su mundo ha sido fragmentada y dispersa en distintas fuentes, y aquel que quiera conocerla íntegramente deberá realizar una labor de investigación y deducir a través de las pistas, que a su vez poseen mensajes crípticos y abiertos, en ocasiones casi contradictorios, lo que refleja la sensación de estar adentrándonos en un universo mítico y caído en el olvido, del que resulta difícil rescatar más allá de algunos fragmentos deslavazados de información. El propio Miyazaki ha reconocido en multitud de entrevistas que no busca atar todos los cabos, que prefiere dejar huecos para que la comunidad los complete y, así, se convierta en una obra conjunta. De esta forma, la dificultad que caracteriza los combates del juego se traslada al descubrimiento de su lore, otorgando a esta investigación un componente jugable.

La idea de narrar a través de sus mecánicas la lleva Miyazaki hasta sus últimas consecuencias cuando el propio sistema online, tanto cooperativo como competitivo, tiene su explicación dentro de la historia, al igual que se justifican las razones por las que nuestro personaje vuelve a la vida cada vez que muere, basándose en la maldición de la señal oscura, que le convierte en un no muerto y le condena a vagar eternamente hasta cumplir su cometido. Sin embargo, por encima de cualquier otra característica de la saga, el elemento más definitorio y que al final posee mayor calado en su conjunto y atmósfera es la sensación de pérdida, la perpetua decadencia a la que se ve abocada esta civilización y su gloria perdida mucho tiempo atrás. La saga entera tiene un aura de melancolía y tristeza que nos arrastra constantemente a empatizar con aquellas criaturas a las que nos enfrentamos, la línea definitoria entre el bien y el mal se diluye por completo, aquí no hay buenos ni malos, la mayoría de nuestros enemigos son unos desdichados que se han visto superados por sus ambiciosas ansias, y en algunos casos incluso desean eludir el combate, y ahí seremos nosotros mismos los que, cegados por la codicia, tendremos que forzar la lucha.

Ejemplo de ello es el boss de la Dama Astraea de Demon’s Souls, una noble que abandonó las comodidades de su reino junto con su fiel guardaespaldas Garl Vinland y robó una poderosa alma de demonio para, utilizando su poder, intentar ayudar a los más desfavorecidos de una tierra terrible. Este se trata de uno de los últimos jefes finales a los que deberíamos enfrentarnos si siguiéramos un orden lógico, y cuando llegamos hasta ella descubrimos que su única motivación es hacer el bien, ella ni tan siquiera nos ataca, lo hace su guardaespaldas, y cuando acabamos con él, basta hablar con Astraea para que se suicide y nos ceda su alma. Esto es una forma brillante de transmitir la evolución que ha sufrido nuestro personaje, que se ha visto corrompido por el poder de las almas y ahora es capaz de asesinar a personas inocentes que se interpongan en su camino, y se realiza a través de la propia jugabilidad, lo experimentamos como sólo en un videojuego se podría conseguir, en lugar de recurrir a mostrar toda su historia a través de animaciones.

bloodborneBloodborne.

En Bloodborne también aparece otro destacable ejemplo de lo que es capaz de conseguir Miyazaki. En el DLC The Old Hunters nos encontraremos al fin con Ludwig, el primer cazador de la Iglesia de la Sanación, del que hemos oído hablar mucho pero que jamás hemos visto, y, si bien se trataba de un cazador de bestias, aquí lo veremos convertido en una grotesca fusión entre hombre y caballo, una criatura cruel y mezquina que lleva por sobrenombre “el Maldito”. Tomando como base todo lo que conocíamos acerca del personaje, la imagen que se nos presenta es la pieza necesaria para completar su historia, sin embargo, mediado el combate, una breve animación nos desvela el último resquicio de humanidad que queda en esta criatura, quien tomando una espada cambiará su nombre al de “Ludwig, la Espada Sagrada”. Si antes se desplazaba a cuatro patas y nos atacaba como una bestia, en la segunda fase del combate se erguirá sobre dos piernas y luchará con su arma como un cazador, en un último intento por demostrarse a sí mismo que aún queda en él algo de lo que llegó a ser antaño. Miyazaki consigue realizar no sólo el retrato de un personaje durante el enfrentamiento que tenemos contra él, sino que además lo dota de cierta evolución, nos cuenta una historia en sí misma y logra transmitirnos lo patético que resulta este monstruo, hasta el punto que nuestra victoria puede adquirir un regusto agridulce al tener que acabar con su existencia. Pero hay más aún, y es que el universo de esta saga es tan sólido y está tan bien construido, que la simple inclusión de la espada que blande Ludwig ya es información más que suficiente para que descubramos, en pleno combate, que el mundo de Bloodborne es el mismo que el de Dark Souls, sólo que miles de años después.

Pese a lo extensa y compleja que suele ser la mitología de los títulos de la saga Souls, esta jamás resulta invasiva con respecto al componente jugable, y se reserva a un discreto segundo plano para todo aquel que desee investigarla a fondo. Cada una de estas entregas se puede considerar un videojuego puro, pues la interacción del jugador con el juego es constante y completa en todo momento a excepción de alguna que otra breve animación, que jamás puede llegar a considerarse un impedimento para seguir disfrutando del mismo. De esta forma, Miyazaki consigue introducir su extenso lore y su compleja historia sin necesidad de interrumpir la experiencia jugable, y utilizando en todo momento los recursos que este medio le ofrecen de manera exclusiva, logrando una sincronía perfecta entre todos los elementos que componen el videojuego dentro de su propio ámbito, algo que supone un importante avance dentro de este medio.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies