Otro periodismo es necesario

Cuando Drugstore abrió sus puertas, en noviembre de 2014, lo hizo planteando una apuesta comprometida por un periodismo cultural que contase las cosas de manera diferente, en la forma y en el fondo. Literatura, arte, cine&tv, música, fotografía, ficción y otras tantas pócimas y remedios han ido llenando nuestras estanterías digitales. Todo bajo una luz acogedora, para que quienes nos visitan se olviden de mirar el reloj. Con textos cuidados al detalle. Y un enfoque comprometido con la realidad de nuestro tiempo.

En estos casi dos años hemos aprendido que todas las dificultades por hacer un periodismo independiente —cultural o del tipo que sea—, vienen a reafirmar la necesidad de que exista. Porque no podemos conformarnos con las versiones oficiales. Porque hay demasiadas historias silenciadas, y porque hay muchas más formas de contar el mundo —lo bueno y lo malo, lo alegre y lo triste— más allá de los clichés y las fórmulas habituales. El periodismo es un servicio público, pero también puede ser un arte.

Para que la verdad siempre gane, hay que hacer memoria y contar lo que está callado. Ir más allá de la noticia, donde está la historia. Por eso en Drugstore nos hemos propuesto dar el salto a una nueva etapa, con más medios y mejores recursos. Una nueva etapa con objetivos nuevos, entre ellos el principal: sacar la edición en papel del magazine.

Drugstore en su original formato digital seguirá como hasta ahora, publicando contenidos cada día. Y ofreciéndolos en acceso universal. Pero para que siga siendo así, conservando independencia y calidad, necesita financiación. Para sentar esa base económica que permita la viabilidad del proyecto y para, además, enriquecerlo en su contenido, queremos hacer realidad el precioso sueño de tocar el magazine con las manos: comenzar con la edición en papel.

Nuestro primer número estará dedicado enteramente a ese periodismo diferente que tan fascinantes historias ha dejado desde hace más de un siglo. Un periodismo de buena letra, pero sin medias tintas. El periodismo que hicieron John Reed, Ida B. Wells o Ryszard Kapuściński, el de Gabriel García Márquez o Rodolfo Walsh. También el maravilloso género que alumbraron gente como Truman Capote o Gay Talese. Y no quedarnos solo en las letras, porque maneras de hacer periodismo, de contar la verdad, hay muchas: Dorothea Lange, Gerda Taro o Tina Modotti lo hicieron con una cámara de fotos. Se trata de dar testimonio, también a través del arte y la cultura: Millet como Picasso lo hicieron con un pincel; el antes reportero David Simon nos dejó The Wire. Verdades e historias que contar las hay en todas las facetas de la vida, en los bares y en las plazas, en los estadios de fútbol y en la cima de las montañas.

El primer número de Drugstore en papel serán más de cien páginas de historias contadas de otra manera. Con entrevistas y reportajes inéditos. Para sacarlo necesitamos vuestro apoyo. Ya lo hemos dicho otras veces: a los grandes medios los sostienen grandes capitales, a los independientes nuestros lectores. El 12 de septiembre comenzamos una campaña de crowdfunding en Goteo.org, con el objetivo de financiar la edición del primer número en papel de Drugstore y de avanzar en la profesionalización del medio. Apoyarlo no significa solamente pagar por un producto, comprar anticipadamente una revista. No es solo eso. Significa sobre todo ayudar a hacer posible otro periodismo, de buena letra, pero sin medias tintas. 

Otro periodismo es necesario. Ayúdanos a hacerlo posible.

11 de septiembre, 2016.

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