Josep Renau y un deber por cumplir

El problema con Josep Renau es que se murió como vivió, como dice la canción de Silvio. Fue uno de esos que Bertolt Brecht llamó ‘los imprescindibles’, los que luchan no un día, ni dos, ni muchos años, sino toda la vida. Y por eso prescindieron de él, en los libros que escriben las diferentes historias de la Historia, en particular la del arte español del siglo XX. No es un absoluto desconocido, pero es un defenestrado, y además, del peor tipo, del tipo más trágico, un desterrado por motivos políticos. Porque eligió una causa y la llevó al campo de batalla. Porque nació en una de las dos Españas del siglo pasado y murió en una de las dos Alemanias del siglo pasado. Porque fue un artista del pueblo. Su obra ha sido maquiavélicamente despreciada. Tachada como ‘instrumento al servicio de’, como artesanía. A Renau se le ha pretendido sacar de las bellas artes incluso, recordándole exclusivamente como un cartelista de guerra, un técnico, moderno linotipista bolchevique, y velando el resto de una obra pictórica y teórica de más de medio siglo. Sus carteles pasaron a la historia a través del imaginario colectivo; como no se les podía desalojar de ese espacio, se les pretendió eliminar de la categoría de arte, en un ejercicio de supino y malévolo analfabetismo teórico-artístico. El resto de su obra, murales, cuadros y fotomontajes, sencillamente, se hizo invisible. Se trata de una de las obras más destacadas del arte español del siglo XX, pero se le echó por encima una gruesa sábana que la escondiera. Es de justicia rescatar la obra completa de Josep Renau y ponerla donde se merece, no en los museos —que él odiaba, porque sentía que encerraban y domesticaban el arte—, sino en el primer plano de la atención pública, en la calle —como sus murales—, en la red, en los libros de texto, en las escuelas en todos los niveles de enseñanza.

Ah_que_bella_es_la_guerra Renau American Way of life¡Ah, qué bella es la guerra!, The American Way of Life / Josep Renau.

Renau, director general de Bellas Artes de la República durante la guerra, vivió el exilio en dos grandes etapas, una primera en México, alrededor de veinte años, y otra segunda, en Berlín oriental, de otras dos décadas, hasta el final de sus días. Murió en 1982, cuando estaba preparando su regreso a España, junto con un nuevo proyecto, la apertura de una escuela de arte en Valencia. Hacía un año que el Guernica, que él le encargara personalmente a Picasso, estaba por fin en España. A Josep, sin embargo, no le daría más tiempo la vida para emprender nuevos caminos. Tenía 75 años y estaba preparando, también, un libro, precisamente, sobre el Guernica. La muerte le cogió consciente la tarde de un 11 de octubre. Se fue sabiendo que dejaba todos estos proyectos sin acabar, pero legando una obra artística de un valor —social y político— incalculable, como lo son todos los ejemplos de coherencia y dignidad en el mundo.

Josep-Renau_HalleMural en Halle, Josep Renau.

Josep_Renau_ErfurtMural en Erfurt, Josep Renau.

En México y Alemania siguió desarrollando su trabajo como cartelista publicitario y político. En 1937 había escrito el ensayo breve Función social del cartel publicitario, donde presenta un recorrido histórico y un análisis dialéctico del denominado “arte publicitario”. En el prólogo original del libro, firmado por el pintor Francisco Carreño, se explica muy gráficamente el papel del cartel como disciplina artística: “Con el cartel ha ocurrido un hecho semejante al que acaeció con el cinema. Este, también de corta historia, no fue considerado en principio más que como un pasatiempo moderno que se producía sirviéndose de los elementos que el teatro le prestaba. Hoy nadie niega categoría artística al cinema, y su autonomía es reconocida por todos”. Lo cierto es que los axiomas artísticos que se afianzaban como tales en el debate teórico sobre arte en los años 30, se vieron tambaleados por las olas posmodernas, y hoy día, el debate, sigue regresivamente abierto. En su ensayo, Renau dejaba clara su concepción del arte, que explica el desarrollo de su obra: “Porque es siempre por el fondo humano de la convivencia social, a través del pueblo, por donde el arte renueva sus fuerzas y crea ante sí nuevas perspectivas de desarrollo. Porque lo individual no alumbra plenamente su sentido si no se incorpora al plano de lo universal”. En México y en Berlin Renau estableció ese diálogo con el mundo vivo, con la vida del pueblo. Los murales en las ciudades de uno y otro país donde vivió dan muestra de la huella del artista en el mundo real. En Halle ya se destruyó uno de los murales que el artista español pintó en sus edificios, y en Erfurt, el mosaico titulado La naturaleza, el hombre y la cultura, corrió el mismo riesgo en 2009, aunque ha sido finalmente conservado y restaurado. Sin embargo, la gran obra de Renau no corre el riesgo de quedar reducida a cascotes. Desde los años de México, hasta la década de los 60, ya en Berlin, Renau produjo una serie de fotomontajes que le ubican, junto a John Heartfield, como el más prominente representante de la disciplina en el siglo XX. Se trata de la colección finalmente titulada Fata Morgana USA: The American Way of Life

The American Way of Life está compuesto por sesenta y nueve obras que suponen una de las denuncias más descarnadas del capitalismo que el arte haya llevado a cabo. Todo el talento y el compromiso de Renau, toda su ideología, están expresados en unos fotomontajes de fuerte impacto emocional. Renau sintetizó toda su experiencia y sus ideas sobre el alcance de masas del arte, y su función social. Partiendo de las vaguardias y del propio cartel publicitario que tan bien conocía, elaboró una serie de obras de poderosa fuerza, de comprensión inmediata pero de discurso profundo. La denuncia de la guerra imperialista, de la depauperación de las condiciones de vida en el capitalismo, del consumismo y la subyugación ideológica por parte de los grandes capitales, de la violación de los derechos humanos y civiles, en definitiva, un enorme mural itinerante de la lucha de clases en nuestro tiempo. The American Way of Life se puede ver en el Institut Valencià d’Art Modern o en exposición de allá para cuando en algunas grandes ciudades, en Madrid estuvo en el Círculo de Bellas Artes en el verano de 2014. Pero no es suficiente.

El problema por el que hoy Renau continúa siendo de difícil acceso es porque fue de brutalmente fácil entendimiento y conexión popular, y porque tuvo el valor de trabajar siempre en defensa de la misma idea. En una entrevista hacia el final de su vida, recordaba: “El arte o es vida o no es nada. En la obra de arte, por encima de sus formas y contenidos, está la función social que cumple. […] El artista construye la mitad de la obra de arte. La otra mitad la hace la gente”. El deber, hoy día, es terminar la parte que nos toca de la obra del artista, la de hacerla pública, al alcance de todos y por todos conocida. Es lo que él hubiera querido.

Pray_for_peace Renau American Way of lifePray for peace, The American Way of Life / Josep Renau.

El_presidente_habla_sobre_la_paz Renau American Way of lifeEl Presidente habla sobre la paz, The American Way of Life / Josep Renau.

Final-feliz Renau American Way of lifeHappy End, The American Way of Life / Josep Renau.

Coca-Cola_versus_Pepsi-Cola Renau American Way of lifeCoca Cola vs Pepsi, The American Way of Life / Josep Renau.

El_sabio_y_las_bestias Renau American Way of lifeEl sabio y las bestias, The American Way of Life / Josep Renau.

Capitalismo_popular Renau American Way of lifeCapitalismo popular, The American Way of Life / Josep Renau.

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