Los espejos de Francesca Woodman

Hay momentos en los que nos descubrimos arrojados al materialismo, portando una necesidad imperiosa de conseguir algún objeto con cierto valor simbólico. En este caso, me he encontrado deseando un libro de las fotografías de Francesca Woodman, e intuyendo que la desilusión estaba próxima: miré los precios. Declaré la operación como imposible e intenté no sofocarme diciéndome que tendría que deleitarme hasta que se me bajase el hinchazón con lo que estuviera en internet, y con el documental The woodmans, donde se hace una construcción de su vida y entorno a través de sus padres, su hermano y algunos amigos. Donde no se habla mucho de su obra sino más bien de su vida.  

Francesca Woodman Providence, Rhode Island, 1975-78 © George and Betty WoodmanProvidence, Rhode Island, 1975-78 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodman.

Francesca Woodman (1958-1981) fue una fotógrafa estadounidense proveniente de una familia de artistas. Sus padres le inculcaron la disciplina y devoción por el arte, y de esta unión pronto salió a la luz su imperiosa necesidad de convertirse en una gran artista, así como de ser reconocida y admirada por ello. Pocos años más tarde, la imposibilidad de alcanzar el reconocimiento influiría en su estado anímico, llevándola en parte a conocer precozmente los psiquiátricos y a consumar su segundo intento de vencer a la vida tirándose desde un edificio en Nueva York. Unos años después, Francesca empezaría a ser conocida.

Francesca Woodman Rhode Island, 1976 © George and Betty Woodward Rhode Island, 1976 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodward.

Si nos acercamos a su obra, podemos ver vestigios del romanticismo, simbolismo, de la literatura gótica, surrealista y del psicoanálisis, entre otros. Halos que recorren visiblemente desde nuestra contemporaneidad sus fotografías. De ellas se dijo que se convirtieron en fuente de agua bendita y saciadora para muchos artistas tanto actuales como de hace unas décadas. Fotógrafa de culto, en esta última oleada Francesca está siendo rescatada por diversos medios culturales. De hecho, hasta el 9 de marzo estuvo en el Foam Museum de Amsterdam, donde se encontraba la muestra Francesca Woodman, On Being an Angel, albergando más de cien fotografías y varios videos. 

Francesca Woodman Roma, 1977 Img George and Betty WoodmanRoma, 1977 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodward.

Se ha opinado mucho sobre su obra, se ha afirmado que tenía una voz propia dentro del arte, que su éxito era debido a su suicidio a los 22 años, que su obra era inspiración para principiantes, etc. Se ha defendido que a través de su fotografía podíamos ver cómo se reflejaba un estado perturbador de la psique o que sus fotografías no tenían nada que ver con ella misma, sino que habría que matar al autor al estilo Barthes y olvidarse de anclarla a la obra como elemento significante. También se ha hablado de las concomitancias con la performances y la auto-exposición, la posibilidad de actuación, de exploración, de mimetizarse con los ambientes: de la fragilidad del vínculo entre la presencia y la ausencia. 

Francesca Woodman Self deceit 1, Roma, 1978 Img George and Betty WoodmanRoma, 1978 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodward.

Después de tanto revuelo, nos queda mirar las fotografías y pensar en algunos tintes de mitos artísticos y en el juego con los elementos simbólicos. Pueden venirnos flashes: desnudez, sexualidad, desamparo, lo frágil, lo quebrado, la muerte… Hay abundancia de experimentación con las formas geométricas, sentimos su atracción por las creaciones con abundancia de zigzag. Es recurrente el uso del espejo, de cuerpos espíritu, criaturas desnudas, desamparadas. Cuerpos desarticulados. Las imágenes, metáforas, etc. que usará Woodman en este proceso de escribir en fotografía, serán algunas de las que conforman al individuo moderno: una suerte de frankestein, de construcción a través de pedazos. Un ente fragmentario, escindido, en perpetua desaparición.

Francesca Woodman Nueva York, 1979-80 © George and Betty WoodmanNueva York, 1979-1980 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodward.

El uso del espejo será central para la gestación de este sujeto moderno. A través de él accederemos a conocer parte de nuestra imagen como individuos. El artefacto constituirá la mirada del otro, la cual nos devolverá lo que vea sobre nosotros. A este punto siempre podemos citar a Alejandra Pizarnik: “No veo a los otros sino que me reflejo en ellos, recojo en ellos mi imagen”. Y decir que somos conocedores del poder que este objeto ejerce en tanto medio por el que podemos tener acceso a nuestra propia imagen. Woodman, por su parte, captura en determinadas ocasiones escenas en las que ella es dos. Atrapa la división de su figura por el espejo en el que se ve reflejada. El desdoblamiento. Más tarde, podemos imaginarla mirando la fotografía, viéndose reflejada en ella dentro de esa relación. Pensándose narradora —personaje que hace la foto y nos cuenta algo— y al mismo tiempo, personaje —actor dentro de la fotografía.

Francesca Woodman Nueva York, 1979 © George and Betty WoodmanNueva York, 1979 / Foto: Francesca Woodman © George and Betty Woodward.

Como Woodman dijera: “La fotografía es también una manera de conectar con la vida. Hago fotos de la realidad filtradas a través de mi mente”. Y será a través de esta práctica que Francesca podrá mirar y observar, descubriendo la realidad fragmentada, construida por una multiplicidad de miradas, voces y sentires diferentes.

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