Los ‘buenos días in the morning’ de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez tiene un alter ego particular: él mismo en el año 2011. Los tweets de Pedro Sánchez de tal año se han convertido en un recurso humorístico viral, casi a la misma altura que las frases célebres de Mariano Rajoy. En definitiva, es común mofarse de los problemas para utilizar correctamente el infinitivo del Pedro Sánchez de 2011, o de la expresión de sus estados de ánimo, holas al mundo, pasatiempos y deseos de buenas noches del actual Secretario General del PSOE cuando era tan solo el último diputado socialista en sentarse en las butacas del Congreso. El cargo de Secretario General trae consigo la liberación de ciertas tareas, el equipo de community managers que trabajen las redes sociales del actual líder socialista han matado al verdadero Pedro Sánchez, han cercenado su expresión más natural y acostumbrada, pero, si se está atento, aún puede ‘disfrutarse’ de la naturalidad extraterrestre del político anteriormente conocido como Pdro Snchz.

Tras alcanzar un acuerdo de imaginaria investidura con Albert Rivera y escenificar su firma solemnemente, el PSOE procedió a cumplir con la promesa que Pedro Sánchez hizo de someter su decisión a un referéndum militante. Los más de ciento ochenta mil afiliados socialistas fueron llamados a consulta para que respondieran —sí o no— a una pregunta amplia: «El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista?”. Lo cierto es que la formulación de la consulta del PSOE no es solo burdamente genérica, sino que incurre en, al menos, una falsedad y una falacia. En primer lugar, cuando dice que se han alcanzado “acuerdos con distintas fuerzas políticas” se miente, porque ha sido solo con una: Ciudadanos. Y en segundo lugar, cuando se califica el acuerdo con estos de “progresista” se miente falazmente, al tildar de tal manera un acuerdo que encierra, por poner el ejemplo más sangrante, un abaratamiento del despido. La pregunta a las bases, en consonancia con el acuerdo alcanzado con el partido de Albert Rivera, ha soliviantado los ánimos de los propios afiliados socialistas. Cuestión nada sorprendente, dentro de lo sorprendente que sí es —desde hace décadas— que siga existiendo un perfil de afiliado del PSOE que siga considerando a éste un partido de izquierdas. Sea como fuere, el gran titular de El País —a cuatro columnas en domingo— el día después de la consulta es llamativo: “Sánchez gana la consulta con más del 50% de participación”. El tono es, a todas luces, de reconocimiento de un triunfo político. ¿Es posible? A pesar de que solo el 51% de la afiliación participó, y de que el porcentaje de votos positivos fue del 79%, se traslada la opinión de que el resultado es un éxito para el candidato presidencial, dicho en sus propias palabras: una “razonable satisfacción”.

Y ahí está Pdro Snchz. Es él. En esa lógica de ver las cosas al revés de lo que son, que tan magistralmente usa también El País. Es la misma lógica que le hizo presentarse ante las cámaras, la noche electoral del 20D, tras obtener el PSOE el peor resultado de su historia, y afirmar serenamente eufórico: “Hemos hecho historia, hemos hecho presente y el futuro es nuestro”. Lo cierto es que no hablamos de nada nuevo bajo el sol de Ferraz, aquel que sale por Suresnes. Porque lo cierto es que la historia del PSOE está plagada de esta lógica que no es otra cosa que mentira y cinismo. Es la misma lógica del ‘OTAN, de entrada NO’, que acabó colocando a Javier Solana como Secretario General de los ejércitos del Atlántico Norte. Una lógica aprendida en la escuela política del Señor X, anteriormente conocido como Isidoro, y del lugarteniente que avisaba de que el que se moviera no salía en la foto. Es el PSOE. Hay quien, incomprensiblemente, se sigue sorprendiendo ante determinadas derivas políticas. No hay motivo si se conoce el pasado. Hubo quien dijo —un alemán del siglo XIX de cuyo nombre en el PSOE no quieren acordarse— que “todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra como farsa”. Conviene recordar que no será la primera vez que el Partido Socialista Obrero Español —que es muy español y mucho español, pero nada socialista ni obrero— se pone de acuerdo con un Rivera… la ‘tragedia’ fue la colaboración en 1921 con la dictadura de Primo, la ‘farsa’ toca —por enésima vez— en la actualidad. Esta es la época, estos son los días, los de los ‘buenos días in the morning’ de Pdro Snchz.

28 de febrero, 2016.

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