Crítica de la cosmética pura

Este viernes por la mañana, en la Universidad Carlos III de Madrid, Albert Rivera y Pablo Iglesias tuvieron su primer debate electoral —o más bien, el segundo, después del café con Jordi Évole—. En esta ocasión, el periodista Carlos Alsina fue el encargado de moderar el acto. Durante alrededor de una hora y media intercambiaron propuestas en un ambiente de rivalidad dentro del compadreo. La verdad es que no dijeron nada nuevo de lo que vienen repitiendo desde hace semanas y meses en todos los grandes medios de prensa. 

rivera iglesias efeRivera e Iglesias, debate en la Universidad Carlos III / Foto: EFE.

Hay quien dirá que el debate cambia de raíz las formas de la política española, como dijeron del café en Salvados. Y es verdad, cambia las formas, pero no el fondo. El debate de la Universidad Carlos III estuvo animado por constantes aplausos, vítores y hasta silbidos al más puro estilo de un show estadounidense. Hubo un periodista rápido y sagaz que supo agilizarlo, darle esa nueva forma, soplándole el polvo al cartón de viejos debates entre candidatos a la Presidencia del Gobierno. Pero el cartón sigue ahí. Donde unos ven algo novedosísimo y altamente sugerente, otros seguimos viendo lo mismo de siempre, con ropajes nuevos.

Los dos protagonistas hablaron de eso que llaman la Segunda Transición, y lo hicieron desde un enfoque positivo, con orgullo de ser sus actores principales. Es evidente que la (ya “Primera”) Transición les debió parecer un dechado de aciertos. No sorprende en Ciudadanos, y tampoco en Podemos. Y es nuevamente ahí, donde unos ven una cosa, que otros vemos la contraria, porque la Transición (la primera) fue uno de los mayores ejemplos de travestismo del sistema que se puedan recordar, un proceso que fue modélico, sí, como farsa, pero cínico y criminal en su verdadero significado, convirtiendo a los fascistas de la dictadura en demócratas de toda la vida. Rivera e Iglesias tienen razón, España está inmersa de lleno en un nuevo proceso de transición de su estructura política, una Segunda Transición que viene a darle un nuevo balón de oxígeno a un sistema que se cae a pedazos, a pegarle una mano de pintura al viejo caserón decrépito. Ellos están contentos, pero no es una Segunda Transición lo que necesita España, sino una primera y verdadera ruptura.

Como era de esperar, en el circo mediático que se ha montado ante las elecciones, con cada uno de los candidatos haciendo el imbécil en los platós, bailando con Pablo Motos, conduciendo con Jesús Calleja, cocinando con Bertín Osborne —¡Con Bertín Osborne! El cambio era esto…—, el debate en la Carlos III entre Rivera e Iglesias se recordará, al final, por una sola cosa: el ridículo de ambos al responder una sencilla pregunta del público. Un joven les pidió que recomendasen una lectura de filosofía. Pablo Iglesias, profesor honorífico de la Complutense, recomendó muy rotundo leer a Kant, concretamente la Ética de la razón pura. Y Google se bloqueo, claro, porque ese libro no existe. La obra sobre la que quiso fardar fue Crítica de la razón pura. Debió dar las gracias cuando escuchó la respuesta de su enemigo íntimo Rivera, que recomendó igualmente leer al filósofo prusiano, pero que ante la pregunta del periodista de “¿qué libro en concreto?”, se bloqueó y reconoció que no había leído nada de Kant, pero que daba igual, que lo recomendaba. Las risas en el auditorio universitario se sumaron a los vítores y aullidos que acompañaron el show. Pero no es para reír el asunto. ¿Puede haber un ejemplo mayor de la desfachatez que domina la política española, del postureo, de la mentira, del querer colárnosla? Nos tratan como a tontos. Todo es de cartón-piedra, cosmética pura, para que sigan mandando los de siempre.

Es realmente penoso comprobar el grado de cinismo y de hipocresía que está alcanzando el sistema por apuntalarse. Es patético. Y triste que el show funcione.

29 de noviembre, 2015

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies